SEXOLOGÍA FEMENINA

En esta sección abordamos los siguientes temas:

TURNOS

Elija la modalidad de atención

Dr Principi Sexologia Femenina

FALTA DE DESEO

La falta de deseo sexual es un bajo nivel de interés en las relaciones sexuales, en la que el afectado no responde al deseo de actividad sexual de la pareja. Según el Instituto Sexológico Murciano, “la falta de deseo sexual suele acompañarse de otro problema físico o psíquico, siendo lo más común padecer una disfunción sexual”.

Aunque ambos sexos pueden sufrir este problema, las mujeres lo padecen en mayor medida, llegando a producir sentimientos de culpa.

PREGUNTAS FRECUENTES/ INFO DE INTERÉS

Cuando el problema de la falta de deseo sexual se presenta, se pueden distinguir varios tipos. El Instituto Sexológico Murciano los analiza:
  • Primaria: afecta especialmente a mujeres que nunca en sus vidas han tenido un deseo sexual suficiente. Supone una nula capacidad para tener fantasías sexuales y escasas conductas con un fin sexual. Se da desde la adolescencia y empeora en el adulto.
  • Secundaria: aquellas personas que han disfrutado de un deseo normal pero que pierden el interés por la conducta sexual.
  • Generalizada: el afectado no puede experimentar deseo ni hacia su pareja ni hacia otras personas.
  • Situacional: no experimenta deseo sexual hacia su pareja, pero sí hacia otras personas.

    Entre las causas orgánicas el Instituto Sexológico Murciano menciona:

    • Tratamiento con algunos medicamentos.
    • Alteraciones hormonales y problemas neuroendocrinos.
    • Enfermedades metabólicas.
    • Enfermedades crónicas.

    Entre los factores psicológicos que destacan están:

    • Problemas de pareja.
    • Disfunciones sexuales, como anorgasmia, vaginismo o disfunción eréctil.
    • Trastornos del estado de ánimo.
    • Ansiedad y estrés.
    • Cansancio.
    • Miedo a no satisfacer a la pareja.
    • Vida sexual poco satisfactoria.
    • Monotonía.
    Volver | Subir
    Dr Principi Sexologia Femenina

    DISFUNCIÓN HORMONAL

    La edad, el entorno en el que vivimos y la disposición genética son elementos que influyen en gran medida en el buen estado de salud de las mujeres y sobre todo en el desequilibrio hormonal que pueden presentar.

    El desequilibrio hormonal afecta a varios sistemas del cuerpo femenino. Por lo que son muchos los detalles que pueden alertarnos a pensar que algo está cambiando en nuestro organismo y que debemos tomar las medidas necesarias para procurar aliviar los síntomas en la medida de lo posible.

    PREGUNTAS FRECUENTES/ INFO DE INTERÉS

    Antes de pasar a comentar los síntomas que padecen las mujeres de desequilibrio hormonal hay que explicar que este desequilibrio viene provocado por una incorrecta relación entre la progesterona y los niveles de estrógeno en el cuerpo femenino. Las variaciones en el equilibro entre estas dos hormonas afectan a la salud de la mujer.

    El estrés, la alimentación, el ejercicio y la ovulación o falta de ésta, provocan alteraciones en las cantidades de hormonas de progesterona y estrógeno presentes en el cuerpo de la mujer. Pasados los treinta años la mujer comienza a perder progesterona dieciséis veces más rápido que cualquier otra hormona femenina, mientras que el estrógeno se mantiene en sus niveles normales.

    Las hormonas regulan el equilibrio del organismo en múltiples aspectos de nuestro cuerpo y la mente. Por lo que los problemas hormonales serán tanto físicos como emocionales.

    Un tratamiento eficaz para la disfunción sexual suele requerir el abordaje de una afección o un cambio hormonal de fondo. Un medicamento que se receta a las mujeres premenopáusicas con bajo deseo sexual, denominado «flibanserina» (Addyi), también es una opción de tratamiento.

    Para tratar la disfunción sexual relacionada con una afección, el médico puede recomendarte que:

    • Ajustes o cambies un medicamento que tiene efectos secundarios a nivel sexual
    • Trates un problema de tiroides u otra afección hormonal
    • Optimices el tratamiento contra la depresión o contra la ansiedad
    • Pruebes estrategias para aliviar el dolor pélvico u otros problemas de dolor

    El tratamiento de la disfunción sexual femenina vinculada a una causa hormonal puede comprender:

    • Terapia con estrógenos. La terapia localizada con estrógenos está disponible en forma de anillo vaginal, crema o tabletas. Esta terapia beneficia la función sexual porque mejora el tono y la elasticidad vaginal, lo cual aumenta el flujo sanguíneo vaginal y mejora la lubricación. Los riesgos de la terapia hormonal pueden variar, según si el estrógeno se administra solo o con progesterona, o según la edad, la dosis y el tipo de hormona o los problemas de salud, como los riesgos de padecer cáncer o enfermedades cardíacas y circulatorias. Contáctanos para conocer acerca de los posibles riesgos y beneficios.
    • Terapia con andrógenos. Los andrógenos comprenden la testosterona. La testosterona desempeña un papel importante para lograr una función sexual saludable tanto en las mujeres como en los hombres, si bien las mujeres tienen mucha menos testosterona. La terapia con andrógenos para la disfunción sexual es controvertida. Algunos estudios muestran un beneficio para las mujeres que tienen un bajo nivel de testosterona y sufren disfunción sexual; otros estudios muestran un beneficio mínimo, o bien, ningún beneficio en absoluto.

    En algunos casos, la terapia hormonal puede requerir que el médico realice un minucioso control.

    Volver | Subir
    Dr Principi Sexologia Femenina

    DISPAREUNIA

    La dispareunia o coitalgia es el coito doloroso tanto en mujeres como en hombres. Abarca desde la irritación vaginal postcoital hasta un profundo dolor. Se define como dolor o molestia antes, después o durante la unión sexual.

    INFORMACIÓN ÚTIL

    La dispareunia femenina a menudo aparece asociada a problemas de vaginismo, no quedando claro cuál es la causa y cuál el efecto. En ocasiones se puede originar por la prolongación de la fase de meseta, ya que esto disminuye la lubricacion.

    El dolor en las mujeres puede implicar ardor, quemadura, contracción o dolor cortante, que puede localizarse en la parte interior o exterior de la vagina, en la región pélvica o en el abdomen.

    Si bien la mayoría de las mujeres han experimentado dolor en alguna ocasión durante sus actividades sexuales, para considerarse trastorno ha de presentarse de forma crónica.

    • Causas de origen orgánico: agentes infecciosos, enfermedades genito-urinarias, irritaciones por el material de los anticonceptivos de barrera y, en la tercera edad, vaginitis senil.
    • Causas de origen psicológico: la pérdida de interés por el compañero, que puede originar una inadecuada lubricación vaginal, o la falta de excitación en el momento de la penetración, educación inadecuada o ansiedad.
    Volver | Subir